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sábado, 20 de junio de 2026

KOË MBIYA - YASÏTATA GUASU: LUCERO DEL ALBA, PATRIMONIO CULTURAL INTANGIBLE DEL DEPARTAMENTO DE SANTA CRUZ

La nación guaraní ha resistido a diferentes formas de dominación a lo largo de cinco siglos. Hoy la situación no es distinta; sin embargo, la batalla ya no se libra mediante luchas, sino a través de la preservación de su identidad. Esta esencia se ve amenazada cada día, principalmente en una juventud expuesta a nuevas formas de vida debido a su cercanía con otras culturas y a las nuevas visiones de mundo que introducen las tecnologías.

Aunque los pueblos indígenas de tierras bajas han habitado históricamente este territorio, sus identidades fueron largamente invisibilizadas por las autoridades municipales, departamentales y nacionales. No obstante, los tiempos cambiaron. A partir de la Asamblea Constituyente, Bolivia se configuró como un Estado Plurinacional, un hito que impulsó a cada región a reencontrarse con sus raíces ancestrales.

En ese contexto de revitalización, y ante el riesgo de que algunas costumbres se perdieran en el departamento de Santa Cruz, territorio de los pueblos guaraní, chiquitano, guarayo y ayoreo, se asumió la tarea de rescatar la ceremonia ancestral guaraní del saludo al Lucero del Alba. Para consolidar esta iniciativa en una ley departamental, primero se realizaron estudios previos junto a los mburuvichareta (capitanes) guaraníes y varios ipaye (médicos espirituales/sabios) para comprender el sentido profundo del ritual. 

Para conocer los antecedentes de esta normativa, conversamos con el Licenciado Mauricio Banegas, impulsor de la Ley 118 desde la Dirección de Turismo y Cultura del Gobierno Autonomo Departamental de Santa Cruz durante la gestión del Ing. Rubén Costas Aguilera, quien manifestó:

“Hemos acompañado esta linda experiencia de desarrollar, crear y promover el patrimonio cultural del pueblo guaraní. Es una ley que consolida unos diez años de trabajo previos a su promulgación. La ceremonia y el ritual guaraní se venían replicando desde el año 2002, pero recién el 28 de abril de 2016 se le otorgó un marco legal y un reconocimiento a nivel departamental mediante la promulgación de la ley, impulsada en su momento por Filemón Suárez, Asambleísta del Pueblo Guaraní".

Banegas añade que este ritual está profundamente arraigado en la cultura guaraní y que, ancestralmente, fue heredado de la cultura chané. "Era fundamental visibilizarlo, difundirlo y rescatarlo, porque estaba quedando en el olvido, incluso entre los propios guaraníes. De ahí radica la importancia de la ley", explica. La investigación formal comenzó en 2002, gracias a la iniciativa del Centro de Investigaciones Arqueológicas de Samaipata, institución encargada del cuidado del Centro Ceremonial El Fuerte. 

Por otro lado, Banegas señala que existió un factor de coyuntura política que aceleró la promulgación de la Ley 118:

“En aquel tiempo, Santa Cruz se sintió avasallada e influenciada por el gobierno del MAS al querer extender identidades culturales ajenas a nuestro territorio. Se vio la necesidad de restablecer lo nuestro y posicionarlo en un escenario visual, social y cultural departamental que permitiera ver la trascendencia de las culturas que tenemos a nivel regional y de tierras bajas. Es así que, frente al solsticio aymara, se volcó la mirada hacia lo propio, permitiendo el reconocimiento del saludo al Lucero del Alba (Yasïtata Guasu - Koë Mbiya)".

En todo este proceso de reconstrucción e investigación participaron activamente mburuvichas y payes, destacando el acompañamiento cercano del mburuvicha Darío Ñandureza. 

A pocas horas de celebrarse el ritual, Banegas lamenta que esta práctica ancestral se esté visibilizando más en la ciudad de Santa Cruz que en las propias comunidades guaraníes: "Es algo en lo que se debe trabajar, porque al ser un ritual tan antiguo, no todos los guaraníes lo conocen. Ahí queda una tarea pendiente para los mburuvichareta, para evitar que se pierda esta parte fundamental de la identidad".

¿En qué consiste el saludo al Yasïtata Guasu?

Para comprender el significado espiritual de la ceremonia, conversamos con la presidenta de la Asamblea del Pueblo Guaraní, quien detalló:

“El saludo al Lucero del Alba se trata de recibir un nuevo amanecer para pedir salud y una buena producción para todo el año. Para recibir este nuevo día y entrar en contacto con el Koë Mbiya, debemos quitarnos los zapatos y pisar la tierra descalzos; solo así se logra esa conexión espiritual que nos guiará bien durante el año. Así nos enseñaron nuestros antepasados".

La líder indígena reconoció que, aunque hoy en día no toda la población practica este conocimiento ancestral, queda un firme compromiso orgánico. "Tenemos el trabajo como organización de seguir promoviendo y fortaleciendo nuestra identidad. En ese sentido, me siento feliz de que Santa Cruz cuente con una ley que reconoce al Koë Mbiya como patrimonio cultural", concluyó.

Este año, los actos centrales del saludo al Yasïtata Guasu - Koë Mbiya se llevarán a cabo de manera simultánea en el sitio arqueológico de El Fuerte de Samaipata y en la comunidad guaraní Villa Paraíso, contando con el respaldo de la Dirección Departamental de Turismo y Cultura de Santa Cruz.






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