En el marco del
Día Internacional de la Alfabetización, el debate mundial se centra en cómo
enfrentar las brechas educativas e incorporar las nuevas tecnologías y la
inteligencia artificial. En Kereimba Iyaambae, uno de los principales
desafíos continúa siendo la atención a las personas adultas mayores que no
tuvieron acceso oportuno a la educación.
Cada 8 de
septiembre se conmemora el Día Internacional de la Alfabetización, una fecha
instituida por la UNESCO en 1966 y que este 2026 cumple 60 años. La
conmemoración plantea nuevamente la necesidad de garantizar el acceso universal
a la lectura y la escritura, pero también de adaptar los procesos educativos a
los cambios tecnológicos y al avance de la inteligencia artificial.
En este contexto,
autoridades educativas de diferentes países se reúnen en México para analizar
nuevas estrategias que permitan enfrentar los desafíos de la educación básica y
promover una alfabetización acorde con las nuevas realidades digitales.
La UNESCO
considera la alfabetización como una herramienta fundamental para el
aprendizaje a lo largo de la vida y para la construcción de sociedades más
inclusivas y pacíficas. Sin embargo, la situación mundial todavía presenta
importantes desafíos. Al menos 739 millones de jóvenes y adultos carecen de
competencias básicas de lectura y escritura, mientras que una proporción
significativa de niños no alcanza los niveles mínimos de comprensión lectora.
A esta situación
se suma la brecha de género y las dificultades relacionadas con el idioma. La
UNESCO advierte que alrededor del 40% de los estudiantes del mundo no recibe
educación en la lengua que mejor habla y comprende, una situación que afecta
particularmente a pueblos indígenas y comunidades rurales.
En Bolivia también
se han registrado avances en materia educativa. El exministro de Educación
Roberto Aguilar señaló, en declaraciones al periódico La Razón, que los
resultados del Censo de Población y Vivienda 2024 reflejan una mejora en los
niveles educativos y en la permanencia escolar, asociada a las políticas
sociales implementadas durante las últimas décadas.
No obstante, los
avances nacionales conviven con realidades particulares en los territorios
indígenas y rurales, donde todavía existen personas adultas que no tuvieron la
oportunidad de acceder a procesos de alfabetización.
En el territorio
indígena guaraní de Kereimba Iyaambae, la situación muestra avances
importantes. La Directora Distrital de Educación de Educación de Gutiérrez Kereimba Iyaambae, Lic. Mari Tapia Flores, explicó que
los datos disponibles reflejan un elevado nivel de alfabetización en el
territorio, aunque todavía existe un grupo de personas que requiere atención.
“Según los datos
estadísticos que se tienen, el 100% se ha logrado alfabetizar en el territorio
Kereimba Iyaambae”, señaló inicialmente la autoridad educativa. Sin
embargo, aclaró que existe una realidad particular en las comunidades: las
personas adultas mayores, principalmente aquellas que superan los 75 años, que
todavía no han podido acceder a los procesos de alfabetización.
“Esto tiene que
ver mucho con que las personas ya no están en edad para asistir a los cursos de
capacitación o alfabetización”, explicó Tapia.
De acuerdo con la
actualización proporcionada por la Dirección Distrital de Educación,
aproximadamente el 98% de la población se encontraría alfabetizada, mientras
que alrededor del 2% restante corresponde principalmente a personas adultas
mayores que aún requieren procesos adecuados de alfabetización.
Esta situación
plantea un desafío para las autoridades educativas, debido a que las
estrategias convencionales de alfabetización no siempre responden a las
condiciones, necesidades y posibilidades de las personas de mayor edad.
Para territorios indígenas
como Kereimba Iyaambae, el desafío de la alfabetización no se limita
únicamente a enseñar a leer y escribir. También implica garantizar procesos
educativos pertinentes a la realidad cultural y lingüística de las comunidades,
incorporando los saberes propios y respetando la identidad del pueblo guaraní.
En ese sentido, la
alfabetización puede convertirse en una herramienta para ampliar las
oportunidades de participación de las personas en la vida comunitaria, acceder
a información, ejercer derechos y desenvolverse en un contexto donde las
tecnologías digitales tienen cada vez mayor presencia.
El avance de la
inteligencia artificial abre, además, una nueva etapa en el debate educativo.
Para las comunidades indígenas y rurales, el reto será lograr que estas nuevas
herramientas no profundicen las brechas existentes, sino que puedan convertirse
en recursos para mejorar el acceso al conocimiento, siempre considerando la
diversidad cultural y lingüística.
Mientras el mundo
analiza nuevas estrategias para enfrentar el analfabetismo y los desafíos de la
educación en la era digital, Kereimba Iyaambae muestra avances
significativos, pero también recuerda que la alfabetización debe ser un proceso
inclusivo y permanente, capaz de llegar también a quienes, por su edad o por
las condiciones históricas de sus comunidades, quedaron al margen del sistema
educativo.
El desafío, por
tanto, no es solamente alcanzar una determinada cifra de alfabetización, sino
garantizar que todas las personas puedan ejercer plenamente su derecho a la
educación y al conocimiento, con estrategias acordes a su realidad cultural y
social.























