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viernes, 15 de mayo de 2026

FAMILIAS Y DESIGUALDAD: EL DESAFÍO DE PROTEGER A LA INFANCIA EN UN MUNDO DIVIDIDO

Cada 15 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Familia, fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El objetivo de establecer esta fecha es concienciar sobre el papel fundamental de los núcleos familiares en la educación desde la primera infancia y promover oportunidades de aprendizaje permanente. Desde 1993, esta celebración invita a reflexionar sobre cómo los procesos sociales, económicos y demográficos impactan en el bienestar familiar.

Este año, la jornada se desarrolla bajo el lema: “Las familias, las desigualdades y el bienestar infantil”. Más que una celebración, es un llamado a reconocer que la brecha económica define el futuro de los niños y niñas, exigiendo un compromiso de la sociedad para cerrar estas distancias.

En este contexto, es urgente abordar la desigualdad como una barrera real. Actualmente, muchas familias carecen de servicios básicos. Un ejemplo crítico son las comunidades de la Entidad Territorial Guaraní Kereimba Iyaambae. Allí, la falta de infraestructura obliga a las autoridades a abastecer agua mediante cisternas año tras año.

La ausencia de empleos dignos provoca una migración forzada en busca de mejores días. En muchos casos, los padres deben dejar a sus hijos al cuidado de abuelos o parientes por razones de estudio o trabajo. A esto se suma el déficit de vivienda, que expone a las familias a enfermedades como el Chagas, perpetuando un ciclo de pobreza del que es difícil salir sin el apoyo del gobierno central, que a menudo olvida estas regiones.

El bienestar infantil es mucho más que salud física o mental. Debemos tener claro que los niños y niñas son los más vulnerables ante las crisis que enfrentan las familias, especialmente en el pueblo guaraní, que por décadas ha sido invisibilizado por el Estado.

 

Ante esta realidad, es urgente que las autoridades de todos los niveles trabajen en políticas públicas reales. Solo respondiendo a las necesidades de las familias podremos, finalmente, reducir las brechas de desigualdad que nos dividen.

 

Cuando hablamos de violencia intrafamiliar, las cifras son alarmantes. Según el boletín del Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana publicado en diciembre de 2025, entre enero y septiembre de ese mismo año se registraron 6,818 denuncias por vulneración de derechos contra menores de edad.

 

Estos datos nos muestran que el abuso hacia niños y niñas es una realidad cotidiana en nuestro país. Ante este panorama, surgen preguntas inevitables sobre la situación de las familias más vulnerables:

·         ¿Qué tipo de ayuda reciben las familias guaraníes en crisis económica?

·         ¿Cómo afecta la brecha tecnológica al desarrollo de estas comunidades?

·         ¿Qué apoyo necesitan realmente para mejorar su situación?

 

Para responder a estas interrogantes, conversamos con el Mburuvichaguasu Edil Avendaño, máxima autoridad de la Capitanía Gran Kaipependi Kaarovaicho, quien nos compartió la realidad desde el territorio:

 

"Para nosotros, como guaraníes, el Día de la Familia es todos los días. Como dirigentes, velamos constantemente por su bienestar. Por ejemplo, cuando nuestros hijos enferman, buscamos la manera de garantizar su salud comprando los medicamentos esenciales", afirmó Avendaño.

 

La autoridad también denunció la falta de apoyo estatal: "Como capitanía, hemos tenido que presupuestar la compra de alimentos para la alimentación complementaria, ya que la Gobernación no realiza la entrega desde hace dos años. También hemos gestionado ayuda humanitaria ante Defensa Civil para las familias guaraníes, la cual se entregará en los próximos días".

 

Sobre el impacto de las nuevas tecnologías, el Mburuvicha Edil manifestó que estas no representan una amenaza ni una barrera crítica para el desarrollo de las familias guaraníes, ya que su uso se limita principalmente a la comunicación.

 

Sin embargo, el verdadero desafío reside en la producción y la migración, pues debido a las condiciones del terreno, la producción es mínima, lo que obliga a muchos jóvenes que terminan sus estudios a dejar sus comunidades en busca de trabajo, mientras que solo unos pocos permanecen produciendo a pequeña escala.

 

Al ser consultado sobre qué apoyo necesitan las familias para mejorar su economía, la autoridad fue contundente:

 

“Lo que nos falta es tierra. Si bien como capitanía tenemos alrededor de 70 mil hectáreas, estas no son aptas para el cultivo. Nuestra prioridad es conseguir tierras productivas para que las familias guaraníes puedan dedicarse a la agricultura y la ganadería, asegurando así su sustento”.

 

Edil Avendaño señaló que la gestión de tierras productivas es un punto clave en la agenda de la Capitanía Gran Kaipependi Karovaicho, tarea que deberá ser continuada por el nuevo directorio.

 

En este Día Internacional de la Familia, hacemos un llamado a las autoridades de todos los niveles de gobierno. Es urgente fortalecer la unidad familiar, especialmente en los pueblos indígenas, pues esta es el núcleo fundamental para garantizar el futuro y la protección de la infancia.




lunes, 11 de mayo de 2026

JEANNETTE BELTRÁN: UNA TRAYECTORIA MARCADA POR LA COMUNICACIÓN, LA DEMOCRACIA Y LOS DERECHOS HUMANOS

El pasado 10 de mayo, Jeannette Beltrán celebró un año más de vida. Actualmente forma parte del directorio de Formación Solidaria (FORMASOL). Ella es Licenciada en Comunicación Social y Turismo comprometida con la defensa de los derechos humanos, cuya trayectoria profesional y humana refleja coherencia, sensibilidad social y una profunda vocación de servicio.

La fecha de su cumpleaños coincide con el Día del Periodista, una ocasión que simboliza plenamente su labor y compromiso con la comunicación al servicio de las personas y de las organizaciones indígenas. En una entrevista reciente, al consultarle cómo se define a sí misma, respondió sin dudar: “Ante todo, soy feminista”.

Sin embargo, su definición va más allá de una etiqueta; es una declaración de principios que ha guiado dos décadas de labor en comunicación para el desarrollo, gestión pública y educación ciudadana. Con una voz firme y cargada de empatía, Beltrán repasa una carrera que la ha llevado desde las cabinas de radio hasta la supervisión de procesos electorales de alta complejidad.

Su camino profesional inició en 2005 como practicante en el programa radial “Un país con voces diferentes” de la institución FORMASOL. Lo que comenzó como una etapa universitaria se transformó en un proyecto de vida. Tras desempeñarse como capacitadora y responsable de proyectos, en 2012 asumió la Dirección Ejecutiva de la institución hasta 2014.

"FORMASOL no solo representó una escuela de formación humana, sino el lugar donde comprendí el valor de la comunicación para la participación ciudadana", afirma. Su compromiso se extendió también a la Red de Participación Ciudadana y Control Social y a la Asociación de Municipios de Santa Cruz (AMDECRUZ), brindando apoyo técnico a diversos municipios cruceños en la construcción de sus Cartas Orgánicas. Así como acompañamiento en proceso de transición transparente municipal.

Durante nueve años, Beltrán trabajó en el Tribunal Electoral Departamental (TED) de Santa Cruz, donde participó en 14 procesos electorales y referéndums. Su enfoque se centró en la prevención de la desinformación y el seguimiento informativo crítico.

Sin embargo, destaca con especial énfasis su labor en la supervisión de la democracia comunitaria: "Tuve la oportunidad de supervisar la elección de autoridades indígenas mediante sus propios procedimientos. Es ahí donde se aprecia la verdadera riqueza de nuestra democracia intercultural".

A pesar de los avances normativos en Bolivia, Beltrán es tajante respecto a la situación de las mujeres en los espacios de decisión. Si bien reconoce una mayor presencia femenina en liderazgos políticos y empresariales, advierte que el acoso y la violencia política siguen siendo obstáculos críticos.

"Las mujeres aún no gozan plenamente del derecho a vivir una vida libre de violencias. A esto se suma la doble jornada laboral y el peso de las tareas de cuidado que, históricamente, recaen sobre nosotras", señala. Para ella, ser mujer en el ámbito público implica una "demostración constante de capacidades", aunque destaca que esa misma lucha aporta la sensibilidad necesaria para construir una sociedad más equitativa.

Al ser consultada sobre lo que más ha marcado su visión profesional, no duda en señalar la capacidad de organización de las comunidades. Cita como ejemplo emblemático la consolidación del Distrito Indígena 16 de Marzo, impulsado por la capitanía guaraní en el municipio de San Julián.

"Este logro, bajo la Ley Municipal Nº 468, representa el reconocimiento político en un municipio donde son minoría. Refleja que los derechos constitucionales permiten avanzar hacia la realidad de un Estado Plurinacional", explica con entusiasmo.

Finalmente, ante el actual panorama social y el recambio de autoridades en Bolivia, Jeannette Beltrán hace un llamado a la estabilidad. Considera que el país atraviesa un momento complejo que solo podrá superarse mediante el diálogo y la transparencia.

"El principal desafío de las nuevas autoridades será recuperar la confianza ciudadana y priorizar políticas que respondan a las demandas sociales, respetando siempre la diversidad que nos define", concluyó.

En esta fecha tan significativa, expresamos nuestro reconocimiento a su trayectoria, a su dedicación y al aporte constante que realiza desde la comunicación social para construir una sociedad más justa e inclusiva.














jueves, 7 de mayo de 2026

COMUNICADORA SOCIAL EDITH TORRICO, EJEMPLO DE COMPROMISO SOCIAL

La Comunicadora Social Edith Torrico Vallejos, destacada trabajadora chaqueña del ámbito social e institucional en Santa Cruz, reconocida por su trayectoria de servicio y compromiso con las poblaciones más vulnerables, celebra hoy 7 de mayo un año mas de vida, reafirmando su compromiso con la defensa de los derechos humanos.

Edith Torrico Vallejos es miembro de la Asamblea de Asociados de Formación Solidaria (Formasol), institución comprometida con la defensa de los derechos de los pueblos indígenas de tierras bajas y con la construcción de una sociedad más incluyente, con igualdad de oportunidades y condiciones de vida digna.

Cabe destacar que Edith Torrico, desde su etapa escolar, mostró inclinación por el servicio social, manifestando con orgullo lo siguiente:

“Creo que es un llamado, una vocación, porque desde el colegio estuve en grupos pastorales. Me gustaba mucho el servicio social; realicé voluntariado en el colegio y la universidad, fue así como me formé en esta área. Ya llegando a una etapa de madurez, tomé la decisión de servir, desde el espacio donde estoy como Comunicadora Social”

También, Torrico nos comentó sobre el inicio de su vida profesional:

“Empecé realizando mis prácticas profesionales en la Pastoral Social Caritas Santa Cruz, donde estuve nueve años trabajando en proyectos de fortalecimientos para mujeres campesinas. También trabajé con personas con discapacidad visual, para su inserción en la sociedad”. Esta experiencia le permitió consolidar una trayectoria marcada por la sensibilidad humana y el servicio.

Posteriormente, Edith Torrico desarrolló una importante labor en Hábitat para la Humanidad Bolivia, trabajando con mujeres guaraníes de Warnes en proyectos de mejoramiento de vivienda y saneamiento de agua, aportando desde la comunicación y el trabajo social en iniciativas orientadas al fortalecimiento comunitario y al acceso digno a la vivienda.

Colegas, amistades e instituciones destacan en Edith Torrico su calidad humana, sensibilidad social y permanente disposición para trabajar en favor de quienes más lo necesitan.

¡Felicidades en su cumpleaños y éxitos en los proyectos que continúa impulsando!




 

jueves, 30 de abril de 2026

DÍA DEL TRABAJADOR: ENTRE MARCHAS, HISTORIA Y DESAFÍOS ACTUALES DEL MUNDO LABORAL

El 1 de mayo no es solo un feriado para descansar; es un día que nos recuerda que los derechos que hoy tenemos no cayeron del cielo. Todo empezó allá por 1886 en Chicago, con obreros valientes que se plantaron para exigir algo que hoy nos parece básico: ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho para vivir.

Aquí en Bolivia, esa chispa la mantuvo viva la Central Obrera Boliviana (COB) desde los tiempos de la Revolución del 52. Desde los mineros que sacan la riqueza de las entrañas de la tierra hasta los panificadores y campesinos, la lucha por un salario justo y condiciones dignas ha sido el motor de nuestra historia.

Pero el trabajo no solo está en las oficinas o las fábricas. En nuestras comunidades guaraníes de Kereimba Iyaambae, el trabajo, algunas veces tiene olor a tierra mojada y otras ocasiones a sequías prolongadas. Ahí, el "empleo" es el chaco. Es levantarse al alba para cuidar el cultivo que pondrá la comida en la mesa familiar. Esa agricultura de subsistencia es, en realidad, un acto de resistencia y amor por la familia.

Sabemos que la vida en el campo, no siempre es fácil. Cuando la cosecha se acaba, a muchos les toca alistar la mochila y migrar a la ciudad para "buscarse la vida". Esa es la realidad de muchos hombres que salen a buscar el sustento cuando el clima o la tierra se ponen difíciles.

Lo más lindo es ver cómo está cambiando el cuento. Hoy, la juventud de nuestras comunidades ya no solo sabe de siembra, ¡también sabe de leyes, salud, contabilidad y medio ambiente! Cada vez son más los que terminan la universidad o una carrera técnica, volviendo a sus comunidades para trabajar con dignidad, aplicando lo aprendido para que el desarrollo no venga de afuera, sino de ellos mismos.

Desde Formasol, felicitamos a todos los trabajadores y trabajadoras de los pueblos indígenas. Especialmente a esas familias que no esperan que nadie les dé empleo, sino que lo generan ellas mismas, trabajando la tierra de forma autónoma y bajo sus propios valores.

El trabajo digno es el camino hacia una vida digna. Por los que siembran, por los que estudian, por los que migran y por los que vuelven: ¡Feliz Día del Trabajo!

¡Sigamos cultivando un futuro mejor para todos!

 



 

CAPITANÍA GRAN KAIPEPENDI KAROVAICHO: 39 AÑOS DE LUCHA, HERENCIA Y CORAZÓN GUARANÍ

La Capitanía Guaraní Gran Kaipependi Karovaicho no es cualquier lugar; es un territorio donde la historia se respira en cada rincón. Lo que hoy conocemos como su organización actual nació de una visión valiente: hasta 1987, el mando del Mburuvicha Guasu era algo que se heredaba, pero el líder Rogelio Aireyu decidió que era momento de cambiar la forma de elección. Él impulsó que las autoridades se eligieran en asamblea, democráticamente, marcando un antes y un después en la vida de sus comunidades.

Hablar de esta zona es hablar de raíces profundas. Tomemos como ejemplo a la Comunidad Kaipependi, una de las pioneras, ubicada a unos 85 km de Camiri. Llegar a esta comunidad no es sencillo, se encuentra ubicada entre cerros y caminos de difícil acceso, pero ahí resisten sus 143 habitantes, cuidando su cultura como el tesoro que es.

La historia del pueblo guaraní es de esas historias que conmueven: resistieron a los españoles y dieron la cara por la independencia de Bolivia. Pero el camino fue duro; también sufrieron masacres a manos del mismo ejército boliviano por el simple "pecado" de defender su libertad y su tierra. No fue sino hasta 1996 que la Capitanía logró, por fin, su personería jurídica.

Este año, el festejo por los 39 años de la Capitanía Zonal (dentro de la entidad Kereimba Iyaambae) tiene un sabor agridulce. El Mburuvicha Edil Avendaño nos contó que no habrá grandes actos conmemorativos, ya que la zona está en alerta sanitaria por la fiebre amarilla. La prioridad hoy es cuidar la salud de su gente.

Desde Formasol, queremos decirles: ¡Gracias! Gracias a cada familia por abrirnos las puertas y permitirnos caminar a su lado en la búsqueda de días mejores. Felicidades a todas las familias y autoridades de la Capitanía Gran Kaipependi Karovaicho por estos 39 años de liderazgo y por no bajar nunca los brazos.