Cada 14
de abril, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial de la Enfermedad de Chagas. Esta fecha fue establecida
por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2020 con un objetivo claro:
concienciar y visibilizar esta "enfermedad silenciosa", promoviendo
un mejor acceso al diagnóstico y tratamiento temprano.
La elección de este día no es
casual; el 14 de abril de 1909, el doctor Carlos Chagas diagnosticó al primer paciente con esta afección,
marcando un hito en la medicina tropical.
El Chagas se caracteriza por su
progreso lento y, en muchos casos, asintomático, lo que dificulta su detección
oportuna. Sin embargo, si no se trata, puede ser fatal, afectando
principalmente al corazón y al aparato
digestivo. Históricamente, ha golpeado con mayor fuerza a poblaciones
con acceso limitado a servicios de salud.
Aunque originalmente se
concentraba en zonas rurales de América Latina, los cambios socioambientales y
las migraciones han expandido la infección a 44 países, incluyendo naciones en Norteamérica, Europa y África.
Se estima que en el mundo existen alrededor de siete millones de personas infectadas por el Trypanosoma cruzi
(el parásito causante) y que más de 100 millones corren el riesgo de
contraerlo.
Bolivia continúa siendo un país
endémico. En el departamento de Santa Cruz, la situación es de especial
atención. Según datos del SEDES Santa
Cruz, se estima que tres de cada 100 personas viven con el mal de
Chagas.
A pesar de la magnitud de estas
cifras, hay avances alentadores. La responsable del Programa Chagas del SEDES
informó recientemente al Periódico El Deber, que se ha logrado reducir
drásticamente la presencia del vector (la vinchuca) en las viviendas: de un 50% de infestación domiciliaria en años
anteriores, actualmente se ha bajado a un índice menor al 1%.
A nivel local, la población guaraní sigue siendo una de
las más afectadas por esta problemática, enfrentando desafíos particulares de
acceso y prevención en sus territorios. Para conocer de cerca la situación
actual y los esfuerzos que se realizan en estas comunidades, conversamos con el Lic. John
Alex Guillermo, responsable de Chagas del Hospital de Eiti, quien nos manifestó
lo siguiente:
“La enfermedad de Chagas ha
disminuido bastante estos últimos años, sin embargo, todavía existe, por lo que
se debe continuar con la fumigación en las viviendas en toda la región de la Cordillera,
donde prevalece. Como Centro de Salud, para contrarrestar la enfermedad,
seguimos realizando campañas, talleres informativos y el personal se traslada a
las comunidades para detectar casos en la población, de modo que puedan acceder
al tratamiento. En este Día de la Enfermedad de Chagas, es importante que la
población tome conciencia y que entre todos luchemos contra ella”.
De la misma manera, entrevistamos
al Lic. Francesco Cosme, director de la Escuela de Salud Pública del Chaco
Tekove Katu, para conocer la situación de la enfermedad de Chagas, ya que, como
institución, viene trabajando constantemente en su prevención. Al respecto,
señaló:
“Un día muy especial, en el que no
podemos quedar callados, porque el Chagas sigue presente en el Chaco y entre
todos nosotros, pero también a nivel mundial. Se estima que hay alrededor de 7
millones de personas con esta enfermedad. Bolivia sigue siendo uno de los
países más afectados, y la mayoría de los casos se concentra en el Chaco. La
buena noticia es que, cuando se detecta el Chagas congénito, tiene un 95% de
curación; esto se viene trabajando con las madres que transmiten la enfermedad
a los recién nacidos, quienes luego reciben tratamiento”
Además, Cosme remarcó: “Actualmente
se trabaja con programas de gobierno para reducir la enfermedad en los recién
nacidos. También quiero recordar al Padre Tarcisio, quien nos decía que la
enfermedad no se cura solo con tabletas, sino que se enfrenta con el trabajo comunitario,
la educación y el esfuerzo conjunto de las instituciones. Esto ha permitido
mejorar la situación en los últimos años”.
Cosme valoró también el trabajo
que se viene realizando en la escuela Tekove Katu, y al respecto añadió: “Seguimos
formando a jóvenes para que sean agentes de cambio, porque muchas veces el
Chagas se considera una enfermedad endémica y, en algunos casos, la población
lo ve como algo normal. Frente a ello, debemos seguir trabajando. El Chagas se
puede prevenir, diagnosticar y tratar; en estos años se ha avanzado, pero la
enfermedad aún está presente, ya que la vinchuca se esconde en las paredes de
adobe. Por eso es importante revocar las viviendas. El trabajo en equipo es fundamental
para eliminar el Chagas”






