Cada 28 de mayo se conmemora el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, una fecha que busca concienciar y visibilizar las diversas enfermedades y problemáticas que afectan a las mujeres, y que, en muchos casos, pueden prevenirse. Esta fecha fue establecida en 1987 durante una asamblea de la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Sexuales y Reproductivos, realizada precisamente un 28 de mayo. En ese encuentro se acordó promover esta jornada con el objetivo de reafirmar el derecho a la salud como derecho humano fundamental de las mujeres y de impulsar acciones para erradicar prácticas en riesgo su bienestar.
A pesar de los avances, muchas mujeres todavía enfrentan graves problemas de salud en distintas partes del mundo. La pobreza, la violencia, las guerras, la discriminación y la exclusión social ya se por raza, religión o preferencia sexual continúan profundizando las desigualdades y, en muchos casos, provocan la muerte de millas de mujeres.
Por ello, este año, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reafirmó su compromiso de acelerar la reducción de la mortalidad materna en América, una problemática que aún persiste en la región.
Pero ¿Cuál es la situación de las mujeres bolivianas en la actualidad? Para responder este interrogante, conversamos con la Lic. Fabiola Rojas Vásquez, abogada y psicóloga, conocedora de la realidad que enfrentan las mujeres en el país.
"La salud de las mujeres es un tema muy amplio. Tenemos que hablar de la salud mental, de los derechos sexuales y reproductivos, de la violencia de género y sus efectos en la salud de las mujeres. También debemos hablar de la mortalidad materna, del autocuidado y cuidado comunitario, aspectos fundamentales para las mujeres", señaló.
Asimismo, indicó que “Bolivia ha registrado 146 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos. Estos datos son preocupantes y están relacionados, en muchos casos, con la violencia obstétrica”.
Rojas explicó que, aunque la Ley 348, contempla la violencia en los centros de salud, todavía no existen suficientes estudios ni estadísticas sobre violencia obstétrica.
"Muchas mujeres son violentadas dentro de los centros de salud. En algunos casos son tocadas sin necesidad o no se les informa que el procedimiento médico se les está realizando. Eso también es violencia", afirmó.
Ante esta situación, el especialista considera urgente fortalecer las medidas de prevención y protección para las mujeres.
"Primero debemos identificar que la violencia obstétrica ocurre cuando una mujer recibe maltrato, humillaciones o una atención sin respeto en los centros de salud. También se debe promover la capacitación del personal de salud en derechos humanos y enfoque de género", explicó.
Añadió que las mujeres deben conocer sus derechos durante el embarazo, el parto y el posparto, especialmente en lo relacionado con el consentimiento informado.
"Es importante denunciar el maltrato que se recibe en los centros de salud. Aunque muchas veces las denuncias no prosperen, no debemos llamar. Hay que sentar precedentes", sostuvo.
Finalmente, remarcó la necesidad de implementar protocolos contra la violencia obstétrica y humanizar la atención del parto.
"Tenemos que dejar de normalizar frases como 'así nomás es el parto' o creer que las mujeres tienen que aguantar el dolor. Humanizar el parto, también es prevenir la violencia. Además, es necesario fortalecer la salud pública en Bolivia", concluyó. se tiene que empezar a fortalecer la salud pública en Bolivia. Y reitero: el maltrato debe denunciarse; no nos cansemos de denunciar”. Concluyó



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