Cada 22 de abril se conmemora el Día Internacional
de la Madre Tierra, una fecha establecida por la Asamblea General de las
Naciones Unidas en el año 2009, aunque sus orígenes se remontan al 1970, cuando
la protección del medio ambiente aún no era una prioridad en la agenda
internacional.
Según datos de las Naciones Unidas, cada año el
mundo pierde cerca de 10 millones de hectáreas de bosques; una superficie
similar a la de Islandia. Además, alrededor de un millón de especies animales y
plantas se encuentran en peligro de extinción.
En este contexto, la comunidad internacional ha
puesto su mirada en quienes han mantenido una relación de equilibrio y reciprocidad
con la naturaleza durante siglos: los pueblos indígenas. Su rol es fundamental
en el cuidado de la “casa común”, ya que hacen un uso sostenible de la tierra,
aplican técnicas agrícolas ancestrales que evitan la erosión y promueven la
regeneración del suelo.
Asimismo, preservan las semillas nativas y conservan
conocimientos de la medicina tradicional, elementos clave para la resiliencia
alimentaria y sanitaria. Cuando se trata de defender el territorio, los pueblos
indígenas suelen estar en primera línea.
Para este 2026, el Día Internacional de la Madre
Tierra busca concienciar sobre la necesidad de integrar la ciencia moderna con los
saberes indígenas. La transición ecológica será incompleta si no se escucha la
voz de quienes han vivido en armonía con el planeta durante siglos
Sin embargo, en Bolivia esta conmemoración se da en
medio de un debate sobre la seguridad jurídica del territorio. Recientemente,
el gobierno promulgó la Ley 1720, Reconversión de Tierras, lo que ha generado
movilización en sectores campesinos e indígenas.
Desde estos sectores, se advierte que la norma
podría representar una amenaza a la concepción colectiva del territorio. Por su
parte, el Gobierno sostiene que la ley permitirá a los pequeños productores
utilizar sus tierras como garantía bancaría, con el objetivo de dinamizar la
economía rural, sin afectar los territorios indígenas.
Por otra parte, la Confederación Nacional de mujeres
indígenas de Bolivia (CNAMIB), mediante un pronunciamiento del 14 de abril, exigió
al gobierno la abrogación la Ley 1720, y otorgó un plazo de 48 horas. Asimismo,
la CIDOB informó, a través de su Secretaria de Comunicación, que se ha
conformado una comisión nacional para abordar este tema, en coincidencia con la
conmemoración del Día de la Madre Tierra.


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